juego amoroso.jpg
Muero de amor y muero
de tanto sentir y espero.
Muero cuando presiento
que esta noche de frenesí,
es tu sueño y es el mío
que yo lo vivo para ti.

Acaríciame con la mente…
roza las singulares ganas
pinta suspiros
húmedos y libres.
Enciende el deseo
con sensuales historias.
Corrompe las manos
que entrelazadas vibran.

¡Hazme sitio en tu almohada…!

Muero de pasión y en silencio
sé que este es el momento
y vivo contigo lo entiendo…
y me enciendo.
adentra entre mis sábanas
Hermosa lascivia, concupiscencia
sueño que duerme a tu izquierda,
justo al lado donde siempre
sentimos su ausencia.
Ahora, entre sueños…
¡Es presencia…!

Dentro nuestros corazones…
que laten y corren, gritan y sonríen
con bocas protegidas y labios envolvedores.
Acaríciame con las palabras
habla sin frenos deja tus celos
susurra picantes fantasías
muerde y mece
el ímpetu que aferra tu picardía.

Muero porque te quiero
rico menaje
los sueños de los dos
se sellan en ella
como oleaje.
Bronceadas pieles a lo largo
de los temblorosos cuerpos.
Tomar tu mano para esconderla
donde la flor se despoja de su estigma.
y la jungla de la música salvaje
se suelta la melena, ya sin enigma.

Colorea el placer nutre y esboza
irrepetibles instantes
sin cadenas sin vergüenza
sin velos y sin pudor.
Muere y hazme morir…
mi piel reclama
tu voz y tu nombre
la pasión que nos sorprende
con lenguas tímidas y audaces.

Morir y estar así… de nuevo
en tu recuerdo de escalofríos
estremecedores
tu cuerpo perfumará de éxtasis
encendido por dedos provocadores
y de golpes insistentes

¡Sin aliento…!

Muere y hazme morir…
en tu sueño estoy presente
también hoy quisiera formar parte,
acariciémonos en esta noche oscura
mañana será demasiado tarde.

© Araceli García Martín & Greg D.