Bajo sombrero de paja y cuidada barba
el poeta, armónico por los balcones canta
entre bandadas de gorriones.

El sol reluciente se filtra por las manos de la diosa
pide inspiración que toquen con su flauta melodías hermosas
de un amor estival que ya pasó.

Las almas de seres de pelo gris
llegan noches de incertidumbre
a sus sueños que le hacen percibir
hablar con ellas buena conversación.
Aconsejan sabias claves de dirección.

Alegres todos llegan a la guarida
letras suenan alegres en su corazón
son perlas, de ostras y suave limón.

La joven que no come,
le aplaude y le anima
entre fogones,
hermosos camarones
tocan la guitarra junto a un gato siamés
se pone a maullar y canta con él
de entre sus pies danzarina,
su perrita le ladra y le mima.

Pero y él… ¿Lo supo alguna vez?
que su alma es un ave desnuda
a veces sin plumas
que le pide letras, bajo la luna.

Todos los días en armonía sueña
despertar abrazado a su amor
que llegará en época estival.
Bajo la almohada de grandes rimas
poemas vuelan más allá del mar.
Sus ideas se aclaran y su voz se afina.

© Araceli García Martín