Sensual

Ser y Estar

Escríbeme tus ganas, en el silencio
mientras sosiegan entre los labios
instantes de piel y escalofríos
y lugares en transparencia…

Ser a tu demanda, baile de velos
dulzor de besos, suaves pensamientos
de susurros fluidos, entrecortado aliento
y tu greda… ¡Entre mis pechos siento!

Caliéntame las vías oscuras
recorridas de gotas y pecado
lengua y gemidos
cruzando cada secreto

Estar, así donde queremos estar
confluyendo en el ritmo perfecto
viendo las estrellas brillar
lubricando nuestra intimidad.

Grítame entra las manos
donde el infierno estratifica
y señala el límite
entre el ser y la inconsciencia.

Perseguir labios entre labios
lujuriosos extrarradios
descubriendo el interior los dos
entre la gran escalada llegar
a la petit mort.

Estar, urgencia

Luego de éxtasis
llena mis ojos
áspera sensación, cruda emoción
en el instante tuyo y mío…

Y en un solo grito

Déjame ahogar
entre nubes y lluvia
músculos y tensiones
extrema y detonante fusión.

En un solo acto, estoy dentro
soy
¡Culminación y placer…!

¡Ya, ya si…! Así mi amor
llegamos a estar
en el espacio
y ser dos en fusión.

© Araceli García Martín & Greg D.


Encesta… Mete

Cada día, cada despertar
a las cinco de la madrugada
tomo tu profundo beso
antes de desayunar.
Y lo saboreo entre sueños
derretidos aún calientes
de las sabanas ardientes.

Es la espera dentro al corazón.
El horizonte de un nuevo amanecer
aparece lleno de misterio.
Se realizará cualquier sueño
serán nuevas emociones.
Serán lindos los desayunos
será interminable el beso.

Pasión, tan roja como el fuego
me quema el corazón.
Y no sé, si lo tuyo es juego
o lo que escucho son
los rugidos de un león.
Ya al alba, tus palabras
se cuelan en mi alma.

Combate feroz en las
primeras luces del alba y no ha habido
vencedor, salimos los dos
perdedores, agotados de la noche larga
Y no fue un juego
mis rugidos eran caricias para el alma.
Tu cuerpo me aclama a las cinco de la
mañana, se incendia la cama.

Me cuesta despegar
tus susurros de mis oídos.
Deja tu gata bajo la almohada
que te escuche ronronear
deja que selle con mi lengua
tu nariz de felina, y la sal
de tus ojos en la oscuridad.

En ti busco la voluntad que me falta,
busco el cuerpo para poseer y
en el pecho fruta fresca y voluntad de
sueños por un amor sano.
Incansable nuevamente hasta
estancarme los sueños, hasta poseerme
cuerpo y alma, mátame pues y luego
resucita esta carne mía.

Entonces se desliza entre la ropa
el hombre serio de ombligo negro.
Con sus dedos de las manos milagrosos,
adentra sus pies en las zapatillas
que arrastra hasta el retrete.

Entre tu ropa me deslizo
hombre sin voluntad, hechizado.
Con mis dedos busco tu flora
que tanto implora y
en ella me adentro.

Y se lo digo alto…
No le dejes caer fuera.
¡Encesta… mete…!

No temas…
es tu canasta tan linda y anhelada
que por nada me quedo en la entrada.

¡Encesto… y meto!

© Araceli García Martín & Greg D.